La Coctelera

unaovarios

14 Enero 2010

Urdidoras para un desahogo...

Hace un viento huracanado frío y cortante serrano, que me ha dejado la cara de piedra en el viaje al cole. Hoy me ha costado levantarme y despertarlas, teníamos las tres ojos suplicantes "porfa mamá nos quedamos en la cama?", pero hemos llegado a tiempo al cole y eso que teníamos el viento en contra. Mientras regresaba a casa me he puesto a recordar la comida del domingo. Nos reunimos seis chicas, cada una con su historia personal a cual más intensita: una divorciada dos veces (la última le ha dejado con bastantes problemas añadidos), una abandonada (él pasa una crisis existencial...), una embarazada soltera (él necesita tiempo...), dos casadas (nadie ha dicho "felices") y yo (que tengo lo mio). Durante la comida se intercambiaron historias resumidas para ponernos al día y ya en los postres, previa marcha de una de las casadas, salió el ramalazo femenino por excelencia: la urdidora-tramadora que habita en cada una de nosostras. Más por hacer reir a la doliente abandonada que por llevarlo a cabo, comenzamos a tramar un plan contra su abandonador. A través del marido de la casada podíamos hacernos con los horarios de trabajo y ocio del susodicho, y organizadas en turnos, seguirle. Sobre una servilleta de papel y entre copas de ron, en un garito apestado de humo y sonidos del partido de futbol, se dibujó un plano señalando los puntos A y B como referentes para los relevos de guardia. Como yo no conduzco, sugerí contratar a un detective privado (de confianza), pero la casada con un humor que echa pa´trás, lo desechó "que pa que se ría él cobrando nos reímos nosotras gratis". Una vez establecido el recorrido, organizamos el avituallamiento: termos de café, tortillas, chocolate... y un largo etc que nos entretuvo con las especialidades culinarias de cada una un buen rato (más risas). Llegadas a este punto se planteó la necesidad de intervenir su teléfono y de infiltrar una espía en su trabajo... Ambas de difícil resolución... Así estábamos, desternilladas, cuando de vuelta a la cordura, nos damos cuenta de que la fina nevada no era tan fina y que estamos a un par de pueblos de casa. La casada se fue en su coche y las demás en otro. La divorciada dos veces tenía que coger el suyo y recordaba haberlo dejado en otro pueblo... A casi mitad de camino se cae en la cuenta de que estaba aparcado frente al restaurante... Vuelta patinando y a diez por hora hasta allí con un frío y unos nervios que nos hacían parecer de gelatina, logramos parar muertas de risa y nos despedimos de ella. Quedamos tres, yo de copilota; nos tiembla todo, las ruedas patinan, apenas hay visibilidad; decidimos abandonar la M-50 y atravesar por el pueblo pensando que estará más iluminado y habrán echado sal... JAJA! A oscuras, solas y cagadas de miedo llegamos a una rotonda y OH! salvación: una quitanieves nos precede. Nos echamos unas risas satisfechas que nos aligeran la tensión para cinco minutos más tarde entrar en depresión: la quitanieves derrapa y se atraviesa en una rotonda. Minutos eternos después llegamos a una cuesta que se sube en trineo, es decir, íbamos para abajo y decidimos meternos por prohibida e intentar salir hacia el otro pueblo, nuestro destino... Hablo con marqués para decirle que no podré subir a dormir y mientras me responde nos pasa rozando un loco tocando el claxon... Me falta naíta para ponerme histérica... Entre la terapia femenina de todo el finde, el marqués con los niños sin calefacción (encendió la chimenea, Diosa que no queme nada...), rompió el lavavajillas (si es que no puedo irme dos días...), la puñetera nieve y mis tacones no son compatibles y además los pies semicongelados; y el humor que ya se me había escurrido por el hielo... Y más de una hora de coche para llegar a un destino que está a quince minutos con el riesgo de quedar tiradas en una cuneta, solassss... Agotada.

Mientras intentaba dormir en el sofá de mi amiga abandonada, le daba vueltas al panorama de cada una de las comensales. Qué diferentes somos a la par que iguales... Quiero decir, las reacciones son las mismas pero tenemos tiempos diferentes y carretas desiguales. Lo que para una es una carga de tres meses, para otra lo puede ser de años; lo que para una es clarividencia para otra es ceguera, sólo porque prefiere no ver...Y la resistencia y aguante personal de cada una nada tiene que ver con las demás auqnue todas, al unísono, respondamos de igual forma...

Pasadas las once de la mañana del lunes estoy en la marquesina esperando un autobús que no sé si llegará, helada de frío y patinando... Por fin, a las doce y media llego a casa, ilesa pero sin un tacón. Despierto a los niños y mientras desayunan (menudo horario de lunes...), tras varias intentonas e idas de luz, consigo arreglar el lavavajillas (toda la cocina llena de cacharros y demás, de tres días... claro como la asistenta tenía libre...). Lo de la caldera me costó más, pero el martes ya había calefacción... Debería pasarle una factura?

El viernes he quedado con dos amigas para cenar, una peli y unas risas, o lo que surja..., mientras no sea más terapia, porfa, porfa, porfa... Un paréntesis de no pensar, de no emociones y seguimos,sí?

Un beso.

M.

Tags: mujeres

servido por unaovarios 4 comentarios compártelo

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Bérnicus

Bérnicus dijo

Te comprendo, de verdad.

A mí me pasa más o menos lo mismo con mis amigos (Quitando las dificultades de desplazamiento, que por estos lares mediterráneos no ha nevado)

Hoy mismo hemos estado mensajeándonos al móvil los antiguos cuatro fantásticos que si quedábamos que si no para un café esta tarde para que finalmente uno haya dicho radicalmente que no podía (¿O no quería?)

Sí, ciertamente, apetece un plan de no pensar de vez en cuando.

Ah y por cierto, no tengas duda: Pásale la factura, pero ya!!

15 Enero 2010 | 01:28 PM

submundo

submundo dijo

Un lapsus de pensamiento... de esos que te desconectan el cerebro y salta un salvapantallas de peces de colores o ese que pasan banderitas del Juindous en colores... un stand by mental...

Si descubres como se pone dímelo please.

Besos..-

16 Enero 2010 | 10:20 AM

123

123 dijo

pero los paréntesis esos existen? en serio? je je...menuda nevada eeeehhh jajaja
maaaas besos

19 Enero 2010 | 11:44 PM

unaovarios

unaovarios dijo

Hola Bérnicus: prueba superada, el viernes cena y cine; un no pensar estupendo! Besos

Submundo: te lo cuento en privado que si no tó se sabe... Un beso

123: existen de verdad, pero se necesitan años de prácticas para conseguirlos, jajajaja
Creo que mis maestros-infantes tienen mucho que ver en ello... Muchos besos

21 Enero 2010 | 12:16 PM

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