Proyectos y Dudas
En este proceso de reconstrucción en el que nos hemos sumido, además de paciencia y tiempo, ha hecho falta un proyecto, un plan renovado que firmar comprometiéndonos a llevarlo a cabo. Desde el principio ha habido acuerdo, hemos redactado cada línea con detalle, con cariño y con muchas, muchas esperanzas...
Pero las dudas son como las telarañas, sólo reconocibles cuando son enormes, te topas con ellas en la cara o empiezan a caer las presas, formando un tapiz de muerte que pasados unos días desprende un olor tan fuerte, que aunque quieras ignorarlo, te asfixia.
En ese instante sólo quiero correr, buscar un lugar en el que la belleza me envuelva, el silencio me abrace y ensordezca mi conciencia...
Las cosas más sencillas suelen ser las más complicadas a la hora de realizarlas; será la estúpidez que se empeña en frenar el curso natural de la vida, será la mala costumbre de estudiar hasta la infinitésima parte cada opción, diseccionando cada posible y cada probable, hasta que acabas olvidando la razón de tanto esfuerzo... Y se vuelve al origen de la cuestión pero con más barro que respuestas.
Siempre me he dejado llevar por la intuición, por el primer impulso de decisión y casi siempre fué acertado. En las excasas ocasiones en que he recurrido al estudio de los pros y los contras antes de decidir, sólo he conseguido ceguera, he perdido la causa y errado el efecto. Y ha sido entonces cuando el vértigo me ha negado por un tiempo la capacidad de escoger, de seguir y he terminado habitando una burbuja invisible, que a la vez que me protegía me aislaba. No había miedo, no, sólo negación. Negarme yo y negar el resto, si no existe no daña, si no se siente no escuece, si no estás nadie puede llegar hasta tí...
Creo que la mejor manera de evitar huídas en busca de un "paraíso calmante" , será hacer uso de mi intuición, y en cuanto aparezcan las dudas hacer limpieza general, orear bien cada habitación y encontrar el campo de margaritas o girasoles más próximo al castillo, para poder tumbarme a media mañana y recargarme de tierra, belleza, amor y vida. Volver a caminar descalza sintiendo cada paso, despacio, con el sol en la cara, creciendo, y dejarme empapar por la lluvia, que se lleve mis dudas y mi vértigo...
Ya sólo queda una semana para viajar hasta mi Niña, y se me está complicando un poco, pero necesito estar con ella y su sensatez, con sus risas y abrazos... Después vuelvo a casa con más ganas y energía... Ahora necesito muchas ...








sansar dijo
me gustan los girasoles por muchas razones: su forma, su color, pero sobretodo porque siempre miran al sol de cara.
bss.
19 Marzo 2008 | 01:04 PM