Sentada
.- Cuánto tiempo llevas ahí sentada?
Silencio...
.- Me estás escuchando? Qué cuánto tiempo llevas ahí sentadaaa?
.- "Supongo que unos meses..."
.- Me tomas el pelo, verdad?
(Silencio...)
.- Tienes que salir, que te dé el aire en la cara,... Despierta de una vez!
.- "Aún no, no estoy preparada... Sólo un día más..."
.- Pero qué temes?
.- "Creo que si traspaso la puerta..., no volveré a entrar."
.- Y qué será de nosotros si no vuelves? Te necesitamos!
.- "Si yo no me tengo, qué os podré dar?"
Cogida de la mano llegué hasta la puerta... El paseo fué tranquilo, disfrutando del sol del medio día mientras el viento frío encendía mis mejillas. Las gafas de sol perennes, el cuello del abrigo cubriendo la barbilla. El siempre llegaba cinco minutos antes que yo a recoger a sus hijos. Coincidíamos con otros padres en una charla intrascendente haciendo tiempo en la puerta del colegio. Nunca nos miramos, y si me miraba alguna vez jamás pudo ver mis ojos.
Me aparté del grupo y fuí a sentarme en el banco de la entrada, el de siempre, así los niños sabían dónde encontrarme. De repente se nubló el día y empezó a chispear. Me puse de pie y le ví venir hacia mí con el paragüas abierto. Caminaba despacio. Las gotas de agua en los cristales de las gafas no me dejaban ver, así que me las quité. El estaba a escasos tres metros de mí, mirándome fijamente. Pensé "que amable, viene a cubrirme con su paragüas"; pero cuando estuvo frente a mí lo cerró. Se quedó parado, mirándome a los ojos, sin decir una palabra... Un escalofrío recorrió mi espalda haciéndo que se me erizara la nuca. Me cogió la mano, puso en ella el paragüas con una sonrisa y me dió dos besos: "estarás aquí mañana, como siempre, verdad?"
Sí respondí, sin ser consciente del sonido de mi voz... No podía dejar de mirarle...
"Pues nos veremos, y no te preocupes por el paragüas, sólo ha sido una excusa para acercarme a tus ojos..."
Ya no puedo estar sentada, ni esperar, ni quiero escapar... Quiero pasear al medio día, brille el sol o diluvie, para sumergirme en sus ojos por unos minutos...









el-hombre-del-tibet dijo
EA, ya sabes silencio vete a tomar....
Sal que los rayos del sol te darán más vida, mójate, respira y toma las riendas de tu vida.
Besos.
PD: YO NO SOY EL SILENCIO, SOY TU ECO INTERIOR
26 Enero 2008 | 03:17 PM