De como...
De como fuí a besar unos labios y acabé besando una puerta...
Pese a que recordarlo me ruboriza hasta las pestañas, no puedo callar lo que me ocurrió, pues creo que a algun@s les servirá el consejo para evitarse un bochorno horroroso.
Hallábame paseando cuando escuché unas pisadas tras de mí, lo primero en que pensé, por supuesto, fué en correr y esconderme; pero una vez que paré los pasos también cesaron... Lo repetí varias veces, yo esperaba y el silencio, yo caminaba y sonaban de nuevo... Decidí sentarme un rato y esperar, pues Una tiene paciencias para dar y tomar; creí que el sujeto se cansaría antes que yo y así fué... Se quedó de pie a unos metros observándome, yo inquieta por la insistencia de su mirada comencé a tararear una canción antigua mientras jugaba nerviosa con los cordones de mis botines...
Pasados unos minutos que me parecieron semanas, él se atrevió a hablar, y de sus labios brotaron los halagos más hermosos que jamás oí. Las mejillas me ardían, es más, creo que toda la sangre de mi cuerpo se había subido a mi cabeza; qué calor, qué ardor, tal vez fiebre, uffff un sofoco!!! Me levanté y comencé a caminar hacia mi casa, él caminaba a mi lado sin dejar de hablar; hubiera querido correr y gritar para calmar la calentura pero me pareció descortés. Casi se rozaban nuestras manos, y debo decir que lo estaba deseando, pero por más que la mecía en dirección a la suya, nada ocurría... A pocos metros de mi casa su meñique encontró el mío y del escalofrío que me recorrió, mi dedo soltó el suyo... Diosa dame fuerzas! Por mis torpezas huirá y me quedaré sin beso... Al llegar a la puerta sus grandes ojos azules me miraron socarrones, no era un caballero andante, más bien era un caballero galante... Cogió mi mano con delicadeza y la besó... Mis mejillas tenían quemaduras de segundo grado. Abrí la puerta azorada, haciendo gala de pudores, cerré los ojos preparada para recibir un beso, esperando que sus manos me tomaran del talle... Como no llegaba el beso, me incliné haciendo morritos y en ese instante él cerró la puerta... Además del impacto en los labios del beso más seco, duro y frío que jamás recibí, sufrí un golpe en la nariz. Nunca más presté atención a caballeros que pisaban tras de mí... Sólo a los que se me enfrentan y siempre lejos de la puerta...









supernova dijo
joe, vaya, veo q ya estás de vuelta..., será?y nos llaman complicadas?jaja, eso q es un chiste?, en fins.....
q me alegro q estés de vuelta...mucho, te eché de menos...
besos a mil!
pd: tengo noticias de un viaje, jejjee.
21 Enero 2008 | 03:06 PM