Mejor te vas...
Supongo que el camino era escarpado,
que cada piedra te hizo tropezar,
que no era lluvia si no granizo,
y por eso no me pudiste alcanzar.
Es que no entiendo
por más que lo intento,
que no me llegaras a encontrar,
si el gps tenía pilas,
y mis gritos te podían guiar.
Seguí esperando sentada,
con un suspiro en el cielo,
mientras mi culo se helaba
y corría un opaco velo...
La niebla se instalaba
entre rocas y árboles,
y yo sola recitaba
unas cuantas maldiciones:
mala puñalá te den
y cries malvas muy pronto,
date prisa, corre, ven
o te juro que te mato.
Surtió efecto, apareciste,
magullado, dolorido
con disculpas y te quieros,
más no traías ni agua
ni comida, ni mechero,
ni encontraste las mochilas,
ni las mantas, ni los sacos,
ni me abrazaste, ni besos...
Para qué viniste entonces
con lo agusto que yo estaba
insultando tus torpezas?...
Mejor te vas y me dejas...
Prefiero morir quejándome
que tener que oir tus quejas.










anikka dijo
¡¡bonita poesia¡¡¡¡
hay ocasiones en la vidaque es mejor que ese "alguien" ni aparezca...
besito y buen fin de
15 Diciembre 2007 | 11:45 PM