Ansias
Mi alma enamorada no encuentra amado, y se dibuja encuentros y sueña con entregas y mira embelesada anocheres, albas... con ansias...
Ansias de sentir escalofríos al recibir un suave roce entre la nuca y la espalda, entre el cuello y el pecho, entre mi mente y mi alma...
Ansias de ser regalada, agasajada y complacida desde la punta de los dedos, pasando por los tobillos, ascendiendo por mis muslos, paseando por mi pecho hasta alcanzarme la boca...
Ansias de yacer desnuda descubriendo sobre el cuerpo sudoroso la llegada de ese frío que obliga a juntarse más y a cubrirse uno con otro entre el sopor y la dulzura de la somnolencia, que permite renovarse para seguir entregándose unos minutos después...
Ansias de amanecer con sonrisas enredada entre la carne que ha dejado impregnado cada rincón de mi cuerpo de su aroma y pide más...
Ansias de El, de su voz, de sus miradas, su olor, de sus manos, de su pecho, del sonido de sus pasos, del compás de sus latidos...
Ansias de perder cinco sentidos y dejar que el sexto guíe el camino hacía su cuerpo, mecidos al mismo ritmo, rasgando las mismas notas, entonando melodías sin más voz que los gemidos.
Ansias todas... Posibilidad ninguna.
Tal vez, acaso, un día... Ansias








chipitadechiapas dijo
¿Cómo que posibilidad ninguna? De eso nada, monada!
Posibilidades todas. Ea!
Y si no, ya veremos...
19 Septiembre 2007 | 02:17 PM