El Abrazo Azul: Desierto Vertical"
...
"Dios cuenta las lágrimas de las mujeres"...
Comenzó a subir la escalera entre lágrimas... No tenía barandillas, solo un eje central del que salían los peldaños y algunos estaban rotos. Agarrada al tubo, elevndo mucho la pierna y tomándo impulso conseguía salvar dos peldaños y a veces tres. Empezó el ascenso con entusiasmo pero después de veinte minutos de fatigosa subida, buscó un peldaño seguro en donde sentarse y recuperar el aliento. No quería mirar hacia abajo porque tenía vértigo, pero la curiosidad pudo más. Se quedó alucinada al comprobar que apenas le separaban del suelo tres metros. Entonces buscó el final de la escalera y con solo un vistazo comprobó que la distancia que le faltaba por recorrer no llegaba a los cuatro metros. "No puede ser. Esto es una broma. Alguien está jugando conmigo y seguro que se está divirtiendo".
En un arrebato de orgullo se incorporó y siguió el ascenso...
Transcurridos veinte minutos volvió a mirar al suelo y allí estaba, a poco más de tres metros. Su boca comenzó a abrirse para gritar de rabia pero controló el impulso tapándola con la mano que tenía libre. "No les voy a dar el gusto de oirme histérica y derrotada". Se mordió el labio inferior, secó su frente con el pañuelo que después volvió a abrochar en su cabeza, y prosiguió la subida. Le venían imágenes de su infancia cuando aprndía a montar en bicicleta o a patinar sobre hielo... Su perseverancia, sin importar cuantas veces se cayera hasta conseguirlo, sin una lágrima... "Los niños son fuertes porque no tiene prejuicios ni miedos que les condicionen y frenen, y si mucha imaginación y ganas de aprender y experimentar cosas nuevas. Y lo más importante: no temen al fracaso ni al dolor. Son libres y se levantan con la misma facilidad con la que caen". Y así, recordando sus "proezas" subió peldaño tras peldaño.
De repente se oyó tararear; no sabía cuándo había comenzado la melodía tan concentrada como estaba, pero al reconocer la música, le puso letra. Ahora cantaba a pleno pulmón y se animaba en cada tramo con fuerza renovada. Ya no era consciente del tiempo, ni de las distancias recorridas o por recorrer, el repertorio musical de su memoria era amplio y variado, y le acompañaba haciéndole olvidar dónde estaba.
Miró sus pies, se encontraba en el último peldaño. Entonces levantó la cabeza y paseó la mirada a su alrededor. Se quedó con la boca abierta. Frente a ella se extendía el Valle más hermoso que jamás había visto: altas montañas de cumbres nevadas paseadas por torrentes y cascadas; frondosos bosques separados por un río caudaloso... Sacó el mapa de la mochila. No recordaba haber visto el Valle cuando lo miró la última vez. Lo desdobló y atónita observó las finas líneas que aparecían dibujando el valle tras el Desierto Vertical. "Creo que necesito sentarme unos minutos..."
El Desierto estaba unido a la Montaña más cercana por un puente de cuerdas y tablones de madera. Justo dónde empezaba el puente había un tronco del que pendía una campana. Le pareció que había algo escrito en la madera, se acercó y leyó: "Hazme sonar para poder cruzar, recuerda mi cantar, pues al final, mi hermana deberá como yo igual tocar o aquí regresarás".
Observó la campana y descubrió que no tenía badajo, pero de ella colgaba una fina cadena, como las de las lamparitas de noche.
Volvió a mirar la inscripción en busca de alguna "pista" sobre cómo hacer sonar la campana. Vió que después de cada frase había tallada una nota musical, y que algunas de las sílabas aparecían subrayadas. "Bien me gusta la música, pero nunca aprendí solfeo... Sor Celia se empeñaba y entre capones metía las notas en mi cabeza, que luego repetía de memoria como un loro, sin saber. Al final todo lo que se vive desde pequeño enseña algo y tiene una lección para el futuro. Nunca se sabe cuando nos será útil... Qué poca atención presté a los maestros que ocuparon mis días intentando enseñarme...!"
Se quedó frente al tronco, con las piernas cruzadas, mirando sin pestañear la campana y las frases talladas.
Continuará...











Walkiria dijo
Que bien lo haces... como sabes tenernos ahí, espectantes, deseantes de más, de saber como continuará.
Me encanta ¿te lo había dicho ya? jejeje
Muchísimos besos con muchas EÑES!!!!!
ÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑ
P.D.: Se que ya lo he dicho, pero es que sigo pensando que me espias por un agujerito y luego escribes.... Que soy yo, que lo se... que sí que sí... Oño, que yo tampoco se solfeo, que la flauta yo la usaba para pegarle a los niños que no me caían bien y para poco más....jajajajaja.
Más besos para ti... por se una pedazo de mujeraza!!!
21 Julio 2007 | 07:58 PM