"El Abrazo Azul: La Puerta"
...
Encontró el monolito sin problemas. Medía casi tres metros de alto por uno y medio aproximadamente de ancho. Descargó la mochila y se sentó frente a él. Buscó la tiza y empezó a pensar en cómo dibujaría la puerta. Por supuesto que era una tarea fácil, unas cuantas rayas formando un rectángulo y listo... Pero ella siempre tan perfeccionista para todo quería hacerla "bien". Recogió un palito y se puso a hacer esquemas en la tierra: "tal vez quedaría mejor con marco, dintel, unas columnas a los lados... Prefiero los pomos a los picaportes... Se echó a reir cuando se le ocurrió dibujar a los lados jardineras..." Escuchando el eco de su risa se levantó, tiza en mano, y se enfrentó a la pared de piedra. Con rapidez trazó las líneas y un pomo que repasó y rellenó de tiza, del tamaño de su mano. "Ya está, y a hora que hago? Tengo que llamar? Tal vez debería dibujar una aldaba..." Volvió a sentarse pero esta vez apoyó la espalda en la "puerta". Guardó la tiza en la caja y se colgó la mochila al hombro. Sin darse cuanta posó la mano sobre el pomo y la piedra se movió. Después del sobresalto tuvo claro el siguiente paso, debía presionar el pomo con todas sus fuerzas. Con las dos manos empujó y empujó y en unos segundos la "puerta" empezó a deslizarse sin necesidad de ayuda. Respiró hondo y se introdujo por la abertura. Con la luz que entraba distinguió a la derecha una lámpara de aceite que encendió con su mechero y entonces lo vió: un largo pasillo de piedra que parecía no tener fin lleno de telarañas. "Vale, de acuerdo que el viaje tenga que ser una aventura, pero que además tenga que lidiar con mis fobias..!" Se recogió el pelo y lo cubrió con un pañuelo, levantó la lámpara y comenzó el paseo entre las "bestias" arácnidas. Los gritos que salían sin permiso de su boca se repetían en cada paso, mientras agitaba los brazos. Ya no caminaba, volaba sin mirar, encogida, golpeandose con las paredes de piedra, cuando chocó contra una superficie de madera y cayó de espaldas. La lámpara iluminaba desde el suelo una puerta de tablones atrancada con una piedra cuadrada. Se sacudió el polvo, las telarañas y con mucho esfuerzo consiguió retirar la piedra. Le escocían los brazos y las piernas por los arañazos de su carrera, estaba sudando y tenía mucha sed... Lo que más le apetecía en ese momento era regresar a su casa y darse un baño... "Pero sí es un sueño!" Se rió y tiró de la vieja puerta. Se quedó sin respiración al contemplar el paisaje desolado que apareció frente a ella. Un desierto naranja se elevaba como una pared a escasos cincuenta metros de la puerta. "No puede ser..." Había caminado dos pasos cuando escuchó un portazo a su espalda. "NOOOOOOO!" Ya era tarde, por más que empujó no consiguió abrirla. Rompió a llorar como una niña, con hipos y sofoco, con gritos desgarrados y patadas al aire...
Después de serenarse, aún tirada en el suelo, dejó vagar su mirada por el Desierto Vertical. Le asombró su belleza. Las dunas se mecían como las olas desde la cima hasta el suelo...
Y entonces asomó el temor de nuevo. "Cómo se cruza un desierto vertical? Y además, que extensión tiene?"
"Quiero despertar! Me rindo! Se acabó la búsqueda! Yo solo quería..." Se quedó callada; en ese momento no era capaz de recordar la razón que le había llevado a empezar el viaje, ni qué era lo que buscaba. Lloró desolada.
Todas las lágrimas que vertía estaban corriendo como un fino hilo de plata, hacia los pies del Desierto Vertical. Cuando la primera gota tocó la arena, la pared del desierto se abrió dejando ver una escalera de caracol que llegaba hasta la cima.
Comenzó a reir entre lágrimas dándo saltos de alegría y gritando "gracias, gracias, gracias".
Continuará...











xikita dijo
PRIMERO decirte q m alegro muxo d verte denuevo x aki...espero q ese viaje haya ido bien....y mas alegria aun el verte asi, o mejor dicho, leerte asi...m esta gustando muxo esta historia...yo ya le veo moraleja,aunq nose si m la estoy inventando...xo en este escrito he visto q las cosas q queremos requieren un esfuerzo x nuestra parte, xo q al final si nos empeñamos, podemos conseguirlas, incluso cuando creemos q no podremos superar ningun obstaculo mas, pasa algo q nos ayuda seguir...aunq a veces nos perdemos por el camino y no sabemos ni donde queremos ir.....muxos besos.
17 Julio 2007 | 06:17 PM