Recuerdos de viajes sola.
Mi primer viaje sola fué a los 14 años. Mi familia se quedó en la playa mientras yo volvía a Madrid para examinarme de mis suspensos de Junio. El viaje fué en autocar repasando lecciones de ciencias y viendo peliculas. Lo peor: que cuando una escena te hace reir, acabas hablando con el desconocido de al lado, comentando la película, después de haberle visto dormido y babeando el asiento.
Mi segundo viaje sola fué a los 19. Al llegar un domingo a casa encontré una nota que decía: mamá ha tenido un accidente grave en Andorra, vuela. Y volé por primera vez en avión. Lo peor: la azafata (auxiliar de vuelo) nada más verme me ofreció un vaso de agua y unas pastillitas; además me recogía un desconocido llamándome por megafonía para después entregarme a un taxista que me llevaría de Barcelona a Andorra (al hospital). El peor viaje de mi vida. Lo más peor: acompañar a la salida del hospital en su primer día de conducción tras el accidente, al marido de la amiga de mi madre, con sus heridas y puntos y su shock postraumático.
Mi tercer viaje sola fué un arrebato pasional a los 22 años. Mi novio por aquellas fechas hacía la mili en Ferrol. Le echaba de menos así que me fuí un viernes noche y tras doce horas de tren, en coche cama con dos señores (no pude pegar ojo), aparecí allí, sin saber dónde estaba el cuartel ni como localizar a mi novio. Antes de irme compré una guía de hoteles y hostales y reservé habitación. Sin entrar en detalles, lo peor: fué un fracaso. La visita duró menos de un día y vuelta a la estación y a sufrir otras doce horas de traqueteo y ansiedad. Al día siguiente al curro y con unas ganas de rebobinar el finde alucinantes.
Cuatro años después ya estaba casada y con un hijo, así que los viajes sola se quedaron en un sueño.
Ahora después de cuatro hijos... Vuelvo a viajar sola, resola.
La semana que viene me vuelo a ver a mi niña, serán pocos días pero intensos. Lo peor: que mi madre se tiene que quedar con los cuatro (espero que santa paciencia y bendito entusiasmo la acompañen). Lo mejor: no pienso acordarme de ellos ni llamarles desde que llegue hasta que vuelva.
Y lo mejor de todo sería poder disfrutar muchas más veces de estas escapadas sola.















xikita dijo
esas escapadas sientan d muerte....yo vivo sola xo tambien m las pego siempre q puedo..cambiar d aires...son vacaciones mentales, espero d corazon q las aprovexes y t sienten divinamente..olvidate de todo, solo disfrua.muas.
5 Julio 2007 | 05:15 PM