La Coctelera

unaovarios

14 Mayo 2007

69 y dos picos...

...
Mientras duró el fingido desmayo, noté que el caballero me observaba. Quise pensar que al ser "caballero" no se propasaría conmigo, pero sus instintos hablaban por él. Solo de pensarlo me respiración se agitó y surgieron en mi mente imágenes inapropiadas para una joven noble. Entonces escuché en mi cerebro los consejos de mi madre respecto a los hombres: "Hija mía, cruza las piernas, los brazos y mira al suelo, para no llamar la atención". Mamá, pensé, creo que en esta situación me será imposible. Como alternativa opté por emitir quejidos de dolor, con la cantidad de magulladuras que tenía por todo el cuerpo, era lo mejor. Llamé su atención al tercer quejido, y él, galante, me ayudó a incorporarme. Grité de dolor al pisar el suelo, me había torcido un pie. Me sentía ridícula. Toda mi aventura se había quedado resumida a un accidente y lo que es peor, regresar al castillo acompañada por un extraño. Mi padre me iba a casar de inmediato, aunque, quién sabe, tal vez sería el apuesto caballero el elegido, por aquello de la honra de una doncella.
Me peguntó dónde vivía, y por un momento dudé. A ver, no podía inventarme una morada, pues me llevaría a ninguna parte, pero tampoco podía decirle la verdad y llegar al castillo con él. Tenía que pensar algo rápido...Y se me ocurrió de pronto: he perdido la memoria y lo mejor será que me lleve a un lugar seguro dónde puedan curarme las heridas, comer algo y descansar. Empecé a decirselo pero no me dió tiempo a terminar la frase, ya me estaba cogiéndo en brazos y caminando en dirección a su castillo. Un momento, a su castillo?. Ibamos hacia el objeto de mi escapada nocturna! No podía creerlo. Alcanzaría mi objetivo en brazos de un caballero. Me recosté en su hombro, pudorosa por supuesto, dejándo salir suspiros de vez en cuando. Me preguntó por mis magulladuras y arañazos, y simplemente gemí. Me encontraba agusto entre sus brazos, era una sensación nueva para mi, y no quería romper el encanto hablando del escozor que me producían los arañazos repartidos por mi cuerpo. Nos acercábamos al castillo y el temor a ser reconocida comenzó a anidar en mí. Aunque siempre podía seguir fingiendo que la caida me había desmemoriado. Cerré los ojos, y disfruté del último tramo en sus brazos.

servido por unaovarios 8 comentarios compártelo

8 comentarios · Escribe aquí tu comentario

sinperdon

sinperdon dijo

Si es que a veces funciona mejor una estrategia lateral en vez de ir por el camino directo, aunque nos llevemos unos cuantos arañazos

14 Mayo 2007 | 03:52 PM

unaovarios

unaovarios dijo

Sinperdon: en el amor como en la guerra. Besos con perdón

14 Mayo 2007 | 04:00 PM

Rodrigo Arevalo Espinosa

Rodrigo Arevalo Espinosa dijo

Me gusta mucho la narratica de tus textos y pues la redaccion es muy buena. Se que vas a tener exito en el concurso literario si sigues así. Por cierto me avisas como te fue en el concurso por favor.

Nos vemos.

14 Mayo 2007 | 05:56 PM

unaovarios

unaovarios dijo

Gracias Rodrigo, te lo prometo. Un abrazo fuerte

14 Mayo 2007 | 07:15 PM

submundo

submundo dijo

Que siga, que siga!!!! nó nos dejes así.

UN besazo!

14 Mayo 2007 | 07:58 PM

unaovarios

unaovarios dijo

Sub, no sigas que me estresasssss! Gracias y un beso de una Dama en apuros

14 Mayo 2007 | 08:33 PM

lamazmorradelandroide

lamazmorradelandroide dijo

No sabéis nada... Caraduras!!!

Fuerza y honor.

15 Mayo 2007 | 09:15 PM

unaovarios

unaovarios dijo

Es que somos las de la intuición (como dice Shakira)jajajaja. Besos Fuerza y Amor

15 Mayo 2007 | 09:23 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

"Los seres más sensibles no son siempre los seres más sensatos" Balzac Page copy protected against web site content infringement by Copyscape Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution 3.0 Unported License.

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera