Estoy encabritada
Estoy encabritada, quién me desencabritará, el desencabritador que me desencabrite, buen desencabritador será.
Estoy encabritada porque a las ocho y media de la mañana me ha llamado la tutora de mi hijo mayor, (primero de la ESO u lo que sea), y me lo ha puesto de tonto, imbécil, no normal, gamberro... y que cree necesario meterle en ayuda-orientación con los psicopedagogos del centro... A todo esto mis otros tres churumbeles preparandose para ir al cole. Y yo, muy amable, le he pedido la cita pertinente para entrevistarnos y me ponga al día, mientras la otra largaba por su boquita más "anécdotas" de mi adolescente. Como no soy madre pollito, y parto del conocimiento sobre mi hijo (que para eso soy su madre y mantego asiduas conversaciones con él), no he negado las acusaciones e improperios, pero tampoco he permitido que me llenaran los oídos durante más tiempo del necesario con agravios hacia su persona, y por simpatía, hacia mi misma. He cortado la llamada, quedando emplazada para el día tres de Mayo a las nueve y veinte de la mañana, según sus palabras "mejor le cito la primera". Pues diga usted que sí, yo la primer. Eso sí, no soy madre pollito, pero sí madre coraje, y que no se me confunda, que tener un hijo adolescente al que le tienta hacer el payaso para que los compañeros se rían (a principio de curso le robaban el material, le acosaban, insultaban y pegaban), es una tontería hormonal y no un síntoma de estupidez mental, o según sus palabras "actitud de imbécil que no es normal ni se puede tolerar", (y en su ignorancia pedagógica no ve que el niño busca aceptación y grupo).
Como se puede observar lo escribí en pleno calentamiento personal el viernes pasado. Hoy víspera de la entrevista con la tutora, tengo otros síntomas que pueden marcar definitivamente nuestro encuentro mañana: mi revolución hormonal-mensual, que saca lo peor de mí primero y una vez que baja, responde con silencios e indiferencias y ante la insistencia de mis congéneres suelta sapos y culebras en bocadillos rellenos de rayos y esqueletos. Puede resultar catastrófica la cita, para ella, por supuesto... aunque también puede mandarme a casa con una "notita" para que firmen mis padres, consintiendo que visite al psicologo del centro... Y claaaro, de tal palo tal astilla!!! Así está el pobre niño, con esa cabra de madre!!! Ya, ya, me daré al pastilleo aunque odio las medicinas, por el bienestar escolar de mi adolescente desneuronalizado hormonal, pero aunque vaya tranquilita de ovarios desinflamados, ojito con unaovarios que ésa a mi no me conoce cabreada (como siempre soy tan amena, simpática y derrocho buen humor...), y al primer insulto o improperio contra mi infante....
Pues en esto estoy, entre dolores pre-menstru, ataques uteriles (histérica tipo huracán devastador) y los poros sensibles, que se me saltan las lágrimas hasta con los anuncios de coches. Divina para mantener una conversación de madre a tutora por el bien del niño hormonado de pavo inflamado (pavitis aguda crónica y creo degenerativa). Miedo me doy. Ya os contaré las patas que metí y las patás que le arremetí a la susodicha "educadora" (menopaúsica seguro, que solo una falta de hormonas puede excusarle).






submundo dijo
La profesora debería limitarse a enseñarle al niño y en todo caso darte algunas "indicaciones" que te puedan ayudar en su educación, pero un aprofesora no debe descalificar y mucho menos insultar a uno de sus alumnos.
Tal vez el fallo tambien esté en ella y su forma de llevar las clases ¿se lo habrá planteado?
Tu tranquila, nadie sabe mejor que tu como es tu hijo.
Un besazo!!!!
2 Mayo 2007 | 07:42 PM