Martes
Cuando ha sonado el despertador le he regañado, no me gusta que me hablen por las mañanas y menos que me griten. Mi cabeza aún duerme mientras mi cuerpo autómata se deja resbalar de la cama. Los pies tantean el suelo en busca de las zapatillas, cuando se equivocan y tocan el suelo frío, saltan e intentan meterse entre las sábanas. Los ojos siguen cerrados, durmiendo... las manos palpan la cama en busca de la chaqueta, hace frío, la piel de gallina quiere esconderse bajo las mantas. El pelo me oculta los bostezos, parezco el primo "Eso" caminando hacia la puerta. Tengo que decir buenos días y despertar al resto de la casa, pero no quiero abrir la fuente de mis palabras, disfruto del silencio, aún sigo dormida. Arrastro los pies, patino cada escalón agarrada a la barandilla, sigo soñando... Esta noche soñé y lo recuerdo, erótico sueño. Quiero seguir soñandolo, aún no terminó el reencuentro, él casi me rozaba... pero despertador es insolente y me practica como siempre un onírico interruptus. Voy a tientas, no quiero luz, me despetaría y quiero seguir durmiendo, un minuto más, dos, tres... "Mamáááááá´" Susurro "no me grites por favor estoy dormida". No me creen porque estoy caminando, pero duermo mientras preparo la ropa, caliento la leche, busco el cepillo, cierro mochilas después de guardar el almuerzo...
No quiero ir al cole, ellos tampoco, pero la madre soy yo... soy yo? No, yo soy la hija rebelde, que se escapa del colegio de monjas saltando la valla, que fuma detrás del muro del patio, que suspende con la misma facilidad que aprueba, que disfraza su pelo de colores con coleteros fosforitos, que va siempre con chicos porque son más buena gente que las chicas, que sale a hurtadillas por la ventana del dormitorio cada noche para ver a su amado adolescente en el portal y retozar tumbados en la hierba del parque durante horas, que se calza los tacones de diez cms. de su madre a los catorce años y se va de fiesta sin permiso, rezando oraciones a la Virgen mientras regresa a casa a la espera del merecido castigo, soy la adolescente que busca la Guardia Civil por dos pueblos durante un fin de semana sin volver a casa... Esa soy yo, y muchas otras.. "Mamá estás despierta ya, te puedo hablar?" "Sí, pero bajito". Me lavo la cara, mis ojos dicen despiertos que la madre soy yo, pero aún guardan la chispa, la luz rebelde que asegura mis yo anteriores y los que vendran. El café con cigarro termina con los sueños, ya estoy lista para el Martes, "vamos niños!" El sol nos saluda, cuánta luz! Las piernas se mueven en dirección al colegio, cerebro sigue guardando sueño para después, cuando regrese a casa, sóla.Mejor otro café, la madre ya está preparada para jugar a las casitas... me rebelo y abro el portátil. Seguro que comeremos, ya pensaré en algo, por ahora la mañana es mía, personal-privada, exclusivamente mía.









Vero Felton dijo
vaya! que linda un fastastico post te has publicado, me hiciste sentir como una madre somnolienta!! jaja y eso que no lo soy.. osea una madre.. jaja muy lindo post tuyo.. me ha encantado el soy madre? no soy la hija adolesente.. saludos!
24 Abril 2007 | 05:15 PM