Estoy des-horariada.
Desde que dieron las vacaciones a los niños, vivimos sin horario establecido:desayunamos a la hora de comer, comemos a la hora de merendar, la merienda nos la saltamos y pasamos directamente a la cena. Los horarios de sueño son: dormir desde las 2 de la mañana hasta la 1 del mediodía, aprox. Nos hemos portado bien en las fechas señaladas: Nochebuena y Nochevieja, pero el resto fatal. El primer día de 2007 nos despertaron mis padres a las dos de la tarde para hacer el aperitivo (los langostinos que prepara mi Marqués como nadie), podían haber llamado antes de venir para no pillarnos con las legañas y el mal aliento, pero querían darnos una sorpresa. Total que mientras nos lavabamos la cara, haciamos el pis de la mañana y despejabamos la cocina, ibamos preparando los desayunos de los niños y poniendo martinis a los abuelos. Todos en el salón oliendo a langostinos a la plancha y bebiendo café. Los niños muertos de risa con su leche y los dulces navideños, preguntaban a sus abuelos por qué desayunaban langostinos, ellos muertos de la risa les pasaban las cabezas para que chuparan...
Estas Navidades familiar y emocionalmente hablando, han sido las mejores de mi vida, desde pequeña e incluso ya casada y con los niños. Creo que todos hemos hecho un gran esfuerzo por disfrutarnos y agasajarnos, pero sobre todo por respetarnos. Aún nos faltan los Reyes y las visitas peregrinas en busca de regalos a casa de todos, y seguro que irá igual de suave y lleno de ternuras. Os deseo lo mismo a todos.


