Sara quiere un cuento, uno sólo para ella, pero sin final feliz... No quiere caballeros andantes de brillante armadura, ni magos y brujas, ni batallas y banderas coronando conquistas... Sara quiere un cuento abierto a finales reales y poder elegir ella el que prefiera. Pasa horas en la biblioteca leyendo por orden alfabético cada autor y sus obras, pero aún no lo ha encontrado. Una tarde de lluvia estaba entretenida con un cuento ruso sentada como un indio en "su" sillón de biblioteca, cuando se sintió observada... No era la típica sensación de "alguien me está mirando", no, era más bien "alguien se ha dejado los ojos pegados en mí". La sensación iba creciendo y su curiosidad también... Con disimulo, muy discreta, mientras cambiaba de postura y estiraba las piernas, hizo un barrido de reojo por la sala de lectura; la bibliotecaria seguía en su puesto, una madre con dos niños buscaba en la estantería infantil un libro para cada uno entre susurros; tres adolescentes ocupaban sendos ordenadores dándole la espalda; una pareja de ancianas ojeaba un libro de recetas... Nadie más... Volvió a su lectura sintiendo el peso de la mirada sobre ella, pero incapaz de concentrarse decidió llevarse el libro a casa. Mientras salía de la sala poniéndose la chaqueta, notó que los ojos seguían sus pasos, pegados a su espalda. Cuando llegó a casa corrió a mirarse en el espejo de su cuarto y sin quitarse nada se observó por delante y por detrás. Después se quitó la chaqueta y repitió el repaso, hasta que una a una fueron cayendo al suelo las prendas de su cuerpo y se observó desnuda, fijamente, centímetro a centímetro. No había más ojos que los suyos mirándola y sin embargo seguía notando..., sabía que otros ojos miraban su cuerpo y su imagen en el espejo. Se fue a la ducha, tal vez allí bajo el agua, se escurriera la sensación de ser observada y pudiera despegarse los ojos ajenos... Puso las manos en la pared y dejó que el agua le cayera por la espalda, desde la nuca, recibiendo su caída y discurrir como un masaje... Y de repente sintió una caricia diferente al tacto del agua... Tuvo el impulso de salir de la bañera, pero era tan agradable... Empezó a cogerles cariño, cada mañana desayunaba acompañada, el día transcurría más ligero y al acostarse cada noche le dedicaba en un susurro felices sueños con una pícara sonrisa. Pasaron semanas antes de que se diera cuenta de que los ojos que convivían sus días pertenecían a alguien y que los debía echar de menos. Imaginó el rostro de su dueño y le vino una imagen sonriente, debía estar disfrutando.... Pero a la vez le produjo tristeza, porque ella sentía esa pena, ese contentarse con sensaciones sin una realidad tangible. Volvió a la biblioteca esa misma tarde a dejar el libro ruso de cuentos, dispuesta a encontrar al que le dejó los ojos prendidos...
A mi adolescente se le cae la pinza y gana un concurso en el instituto...
11:00.- Me ha despertado la nieta de la del 5º. Se preguntarán por qué no hablo de ir al trabajo, hablar del jefe asqueroso y su bella secretaria... O de mi feliz familia. Pues porque esto es la realidad y no hay ni bellas secretarias ni familias felices, aunque sí jefes asquerosos. Y por eso estoy aquí, porque me han despedido. Y me alegro de haber salido de ese agujero y ahora pertenecer al amplio porcentaje de parados.
11:15.- Me dispongo a desayunar mientras las vacas vuelan por ahí. El cartero me ha dejado las facturas del enchufe del baño. He pensado en ir a ver a Hannibal Leckter y a Winnie de Pooh a su casa. Hoy hay cordero asado para merendar.
12:00.- Voy a coger una mosca para ir al supermercado a comprar uranio enriquecido. Me encontré con Chanquete y nos saludamos. Luego de camino a casa de Popeye el Marino, pasé por la central nuclear a comprar papel higiénico.
13:00.- He estado con Popeye el Marino y para mi sorpresa, me he encontrado con el Capitán Pescanova. Me han preguntado por qué iba vestido de folklórica si soy un hombre y les he dicho que me lo había sugerido la tostadora.
19:00.- Ya he jugado bastante con los pies a la Play y ahora voy a buscarme un trabajo por el ordenador. He envíado un curriculum a una empresa de peluquería para babuínos. A ver si hay suerte.
22:00.- Estoy cenando mis macarrones galácticos omnipresentes mientras huelo la tele..., y me voy a dormir a mi lavabo.
Ibamos en el coche disfrutando de las vistas, bosque a ambos lados y el mar abajo, esperándonos... De vez en cuando nos deteníamos para admirar los verdes, marrones, azules y hacer fotos... Todo era paz, ni siquiera encendimos la radio para no perturbar el momento. La carretera era estrecha, sin líneas que delimitaran los carriles, perdida en la montaña, sinuosa y tranquila... Romántico viaje que rompió en carcajadas al llegar a una curva...
No os parece romántico???? Jajajajaja Qué escribiríais vosotros?